domingo 10 de julio de 2011

Hilos...

Como retomar los hilos de una vida sí después de largos años de dedicarse a un sólo objetivo este desaparece por diversos motivos, como por ejemplo la perdida del rumbo, la rutina y la mezquindad del alma humana, el conformismo y la perdida completa de todos los valores que una vez tuvimos bien claros para conseguir este objetivo.

No hay duda que el tiempo es un enemigo mortal, este avanza sin detenerse y no deja chance a cambiar ninguna circunstancia que nosotros mismo hicimos que suciediese perjudicando asi el alcanze de nuestro objetivo, porque es cierto el peor enemigo de uno mismo es uno mismo. Tantas cosas bellas que podemos hacer en nuestra vida se han visto opacadas o escondidas en los pensamientos más profundos por nuestro propio miedo e inseguridad.

La vida al igual que el tiempo avanzan sin detenerse y los hilos una vez rotas si bien dificiles de recomponer; debemos tejer nuevos. Así como nuestros objetivos, debemos renovarlos conforme evolucionamos como personas, por más difícil que sea si no los conseguimos fracasermos en la vida y nos sentiremos desconformes con todo lo bueno que venga en el futuro.

Tanto arrepentimiento y remordimiento no pueden habitar en el alma humana, sólo nos enfermaremos y cada vez será más difícil conseguir aquello que tanto anhelamos, si sólo en lugar de sentarnos a lamentar y rumiar nuestras penas pudiesemos buscar la forma de corregir los errores y encontrar nuevos caminos, pero todo esto no es sencillo, hay que tener en cuenta que nuestro peor enemigo vive en nosotros y nos está desalentando siempre con esa vocecita patética que habla en nuestros pensamientos, debemos superarlo.

y no sentarnos a escribir en un blog todas las cosas que pienso debo hacer pero no hago...

lunes 27 de junio de 2011

Una historia...

Cuenta la historia que existía un perfecto imbécil que lo tenía todo, pero era tán imbécil que lo perdió de la forma más estúpida posible. Este imbécil incluso llego a ser envidiado, tenía una madre amorosa, que lo había educado de la mejor manera, claro que por ser imbécil este individuo no aprendió lo que se le había enseñado, tenia un padre que le dio los mejores consejos que un hombre le puede dar a su hijo, por supuesto al imbécil le entro por un oído y le salió por el otro.

También tenía dos hermanos que lo veían como alguien a quien seguir y lo querían mucho a pesar que el imbécil también era un reprimido de mierda y descargó sobre ellos sus frustraciones de colegio, nunca los valoro como debía y nunca les dio el tiempo que necesitaban para pasarla juntos como verdaderos hermanos. La empleada de la casa, quien era una más de la familia, fue su gran amiga durante años y tenía una hija hermosa que fue ahijada del imbécil, este como es de suponer nunca las valoró lo suficiente ni fue un buen padrino.

El imbécil llegó a tener una novia, la mujer más perfecta del universo, cualquiera daría todo por tener alguien que te complazca como ella, que te quiera como ella, que te engría como ella, que te brinde toda su atención y amor, que te comprenda y valore, pero, como ya es costumbre, el imbécil también descargo todas sus frustraciones sobre ella, aunque este llegó a tener momentos de redención y dejar de ser un imbécil, sólo fueron momentos y más pudo su estúpidez que el amor que existia, ya que ella le hizo ver todo lo que tenía y él valoro a su familia, pero, sólo fueron momentos fugazes.

Incluso llegó a tener un trabajo genial, envidiado, en una excelente compañía, pero para variar, el imbécil se dejo llevar por ciertas influencias y terminó perdiendolo todo, incluso su credibilidad. Al poco tiempo falleció también su tía más querida, una de las personas que él más quería, una de las personas que lo había criado e intentado conducirlo por el buen camino. Entonces él se dio cuenta lo poco que valoraba a las personas que lo amaban, pero esta revelación le duró poco ya que por ser un perfecto imbécil cayo de nuevo en los mismo errores.

Paso algún tiempo, no mucho, y la novia decidió dejar al imbécil, se harto de los malos momentos que este le hacia pasar por ser un egoísta estúpido y machista. Se dio cuenta lo poco que la valoraba y se fue tratando de rehacer su vida de la manera más justa y dejando atrás a aquel que en lugar de retribuir su amor con más amor sólo dio odios y rencores en su estúpida forma de ver las cosas. Al haberla perdido, el imbécil se dio cuenta por fin de todo, había sido un idiota, lo tenía todo y lo perdió todo por no valorarlo lo suficiente y por no tener la inteligencia de sobreponer sus propios temores y dudas.

El imbécil se quedo sólo por el resto de sus días arrepentido de no valorar a su familia, pareja y trabajo, las cosas que supuestamente le daban más satisfacciones y ahora sólo se dedica a desahogar sus penas escribiéndolas en este blog, en este preciso momento...